Gazal 194: Las de aroma de jazmín, cuando se sientan, asientan el polvo de la pena
سمنبویان، غبار غم چو بنشینند؛ بنشانند
پریرویان، قرار از دل چو بستیزند؛ بستانند
به فتراک جفا، دلها چو بربندند؛ بربندند
ز زلف عنبرین، جانها چو بگشایند؛ بفشانند
به عمری، یک نفس با ما چو بنشینند؛ برخیزند
نهال شوق در خاطر چو برخیزند، بنشانند
سرشک گوشهگیران را چو دریابند، در یابنٔد
رخ مهر از سحرخیزان نگردانند، اگر دانند
ز چشمم، لعل رمانی چو میخندند، میبارند
ز رویم، راز پنهانی چو میبینند؛ میخوانند
دوای درد عاشق را کسی کاو سهل پندارد
ز فکر، آنان که در تدبیر درمانند، در مانند
چو منصور از مراد آنان که بردارند، بر دارند
بدین درگاه، «حافظ» را چو میخوانند؛ میرانند
در این حضرت چو مشتاقان نیاز آرند، ناز آرند
که با این درد اگر دربند درمانند، در مانند
Las de aroma de jazmín, cuando se sientan, asientan el polvo de la pena;
las de rostro de hada, cuando disputan, se llevan la paz del corazón.
Cuando atan corazones a la correa de la crueldad, los atan bien;
cuando sueltan sus rizos de ámbar, esparcen almas.
Cuando una vez en la vida se sientan un instante con nosotros, se levantan;
y cuando se levantan, plantan en la mente el retoño del anhelo.
Cuando dan con las lágrimas de los retirados, hallan perlas;
no apartarían el rostro del amor de los que madrugan, si supieran.
Cuando ríen, hacen llover de mis ojos rubíes de granada;
cuando miran, leen en mi rostro el secreto escondido.
En cuanto a quien cree fácil el remedio del dolor del amante:
los que se afanan en idear una cura quedan impotentes.
Los que, como Mansur, alcanzan su deseo son alzados en la horca;
cuando llaman a Hafez a esta corte, lo echan.
En esta Presencia, cuando los anhelantes traen su ruego, reciben desdén,
que con este dolor, si se empeñan en el remedio, quedan impotentes.
Interpretación del fal
Tratas con personas cuya presencia calma y cuya partida deja añoranza, y cuyo afecto no dura. No hay remedio fácil para lo que inquieta tu corazón, y no se resolverá con planes ni cálculos. No te duela la indiferencia: en este camino es costumbre responder al desdén con una petición humilde. En lugar de buscar una cura rápida, ejercita la paciencia y madruga para rezar.