Gazal 196: Aquellos que con una mirada vuelven oro el polvo
آنان که خاک را به نظر کیمیا کنند
آیا بود که گوشهٔ چشمی به ما کنند
دردم نهفته به ز طبیبان مدعی
باشد که از خزانهٔ غیبم دوا کنند
معشوق چون نقاب ز رخ درنمیکشد
هر کس حکایتی به تصور چرا کنند؟
چون حسن عاقبت نه به رندی و زاهدیست
آن به که کار خود به عنایت رها کنند
بی معرفت مباش که در منیزید عشق
اهل نظر معامله با آشنا کنند
حالی درون پرده بسی فتنه میرود
تا آن زمان که پرده برافتد چهها کنند
گر سنگ از این حدیث بنالد عجب مدار
صاحبدلان حکایت دل خوش ادا کنند
می خور که صد گناه ز اغیار در حجاب
بهتر ز طاعتی که به روی و ریا کنند
پیراهنی که آید از او بوی یوسفم
ترسم برادران غیورش قبا کنند
بگذر به کوی میکده تا زمرهٔ حضور
اوقات خود ز بهر تو صرف دعا کنند
پنهان ز حاسدان به خودم خوان که منعمان
خیر نهان برای رضای خدا کنند
حافظ دوام وصل میسر نمیشود
شاهان کم التفات به حال گدا کنند
Aquellos que con una mirada vuelven oro el polvo,
¿será que vuelvan hacia nosotros el rabillo del ojo?
Mejor esconder mi dolor de los médicos que presumen;
quizá me curen desde el tesoro de lo oculto.
Puesto que el amado no retira el velo de su rostro,
¿por qué cada cual cuenta un relato de su imaginación?
Puesto que el buen fin no está en ser rend ni en ser asceta,
más vale que dejen su asunto a la gracia.
No estés sin conocimiento, que en la subasta del amor
los de mirada honda tratan con el conocido.
Por ahora mucho alboroto pasa tras el velo;
cuando el velo caiga, ¡qué cosas harán!
Si la piedra gime con este relato, no te asombres;
los que tienen corazón cuentan bien la historia del corazón.
Bebe vino, que cien pecados ocultos a los extraños
valen más que una devoción hecha por apariencia e hipocresía.
La camisa de la que me llega el aroma de José,
temo que sus hermanos celosos la desgarren.
Pasa por la calle de la taberna, para que la compañía de los presentes
gaste sus horas en rezar por ti.
Llámame a tu lado a escondidas de los envidiosos, que los generosos
hacen el bien oculto para agradar a Dios.
Hafez, la unión duradera no se alcanza;
los reyes atienden poco al estado del mendigo.
Interpretación del fal
Esperas la atención y el favor de personas de gran corazón; la esperanza es fundada, pero no cuentes tu dolor a cualquier presumido. No especules sobre lo que aún no se ha revelado, y deja el desenlace a la gracia de Dios. Evita la hipocresía y haz el bien en secreto. Guárdate de los envidiosos, y no esperes que toda dicha dure para siempre.