Gazal 487: Oh tú que nada sabes, esfuérzate en llegar a ser sabedor

ای بی‌خبر بکوش که صاحب‌خبر شوی
تا راهرو نباشی کی راهبر شوی؟

در مکتب حقایق پیش ادیب عشق
هان ای پسر بکوش که روزی پدر شوی

دست از مس وجود چو مردان ره بشوی
تا کیمیای عشق بیابی و زر شوی

خواب و خورت ز مرتبهٔ خویش دور کرد
آن گه رسی به خویش که بی خواب و خور شوی

گر نور عشق حق به دل و جانت اوفتد
بالله کز آفتاب فلک خوب‌تر شوی

یک دم غریق بحر خدا شو گمان مبر
کز آب هفت بحر به یک موی تر شوی

از پای تا سرت همه نور خدا شود
در راه ذوالجلال چو بی پا و سر شوی

وجه خدا اگر شودت منظر نظر
زین پس شکی نماند که صاحب‌نظر شوی

بنیاد هستی تو چو زیر و زبر شود
در دل مدار هیچ که زیر و زبر شوی

گر در سرت هوای وصال است حافظا
باید که خاک درگه اهل هنر شوی

Oh tú que nada sabes, esfuérzate en llegar a ser sabedor;
mientras no seas caminante, ¿cómo serás guía?

En la escuela de las verdades, ante el maestro del amor,
ea, hijo, esfuérzate, para que un día seas padre.

Lávate las manos del cobre de la existencia, como los hombres del camino,
para que halles el elixir del amor y te vuelvas oro.

El dormir y el comer te alejaron de tu propio rango;
llegarás a ti mismo cuando estés sin dormir ni comer.

Si la luz del amor de Dios cae en tu corazón y tu alma,
por Dios que serás más hermoso que el sol del cielo.

Ahógate un momento en el mar de Dios, y no pienses
que el agua de los siete mares te mojará un solo cabello.

De los pies a la cabeza serás todo luz de Dios,
cuando en el camino del Señor de majestad quedes sin pies ni cabeza.

Si el rostro de Dios llega a ser el objeto de tu mirada,
no quedará duda de que en adelante serás hombre de visión.

Cuando el cimiento de tu ser quede trastornado,
no tengas en el corazón pensamiento alguno de que tú quedarás trastornado.

Si tienes en la cabeza el deseo de la unión, Hafez,
has de hacerte polvo del umbral de la gente de virtud.

Interpretación del fal

Antes de querer guiar a otros, recorre tú mismo el camino y aprende. Con esfuerzo y aprendizaje llegarás a la madurez. Afloja tu apego al comer, al dormir y a la comodidad, y alcanzarás tu verdadero rango. Si el cimiento de tu vida se trastorna, no temas: ese cambio no te destruirá. Acude con humildad a la gente de arte y de saber.