Gazal 71: El asceta adorador de apariencias no sabe nada de nuestro estado

زاهد ظاهرپرست از حال ما، آگاه نیست
در حق ما، هرچه گوید، جای هیچ اکراه نیست

در طریقت هرچه پیش سالک آید، خیر اوست
در صراط مستقیم، ای دل، کسی گمراه نیست

تا چه بازی رخ نماید بیدقی خواهیم راند
عرصه‌ی شطرنج رندان را مجال شاه نیست

چیست این سقف بلند سادهٔ بسیارنقش؟
زین معما، هیچ دانا در جهان، آگاه نیست

این چه استغناست یا رب؟ وین چه قادر حکمت است؟
کاین‌همه زخم نهان است و مجال آه نیست

صاحب دیوان ما گویی نمی‌داند حساب
کاندر این طغرا، نشان حسبة لله نیست

هر که خواهد گو: «بیا!» و هرچه خواهد گو: «بگو!»
کبر و ناز و حاجب و دربان، بدین درگاه نیست

بر در میخانه رفتن، کار یکرنگان بود
خودفروشان را به کوی می‌فروشان، راه نیست

هرچه هست از قامت ناساز بی‌اندام ماست
ور نه تشریف تو، بر بالای کس، کوتاه نیست

بنده‌ی پیر خراباتم که لطفش، دائم است
ور نه لطف شیخ و زاهد، گاه هست و گاه نیست

«حافظ»، ار بر صدر ننشیند، ز عالی‌مشربی‌ست
عاشق دردی‌کش اندر بند مال و جاه نیست

El asceta adorador de apariencias no sabe nada de nuestro estado;
diga lo que diga de nosotros, no hay por qué ofenderse.

En la senda, todo lo que le sale al caminante es su bien;
en el camino recto, corazón, nadie se extravía.

Veamos qué juego se presenta: moveremos un peón.
En el tablero de los rends no hay lugar para el rey.

¿Qué es este alto techo, liso y a la vez lleno de figuras?
De este enigma no sabe ningún sabio en el mundo.

¿Qué suficiencia es esta, Señor, y qué poderosa sabiduría,
que hay tantas heridas ocultas y ningún lugar para un suspiro?

Se diría que el señor de nuestra cancillería no sabe de cuentas,
pues en este sello no hay señal de «por amor de Dios».

A quien quiera, dile: ven; y lo que quiera, dile: habla.
En esta corte no hay soberbia ni desdén, ni chambelán ni portero.

Ir a la puerta de la taberna es cosa de los de un solo color;
los que se venden a sí mismos no tienen paso a la calle de los vinateros.

Todo lo que falla viene de nuestro talle mal hecho y sin forma;
que tu manto de honor no le queda corto a nadie.

Soy siervo del anciano de la taberna, cuya bondad es constante;
la bondad del jeque y del asceta a veces está y a veces no.

Si Hafez no se sienta en el lugar de honor, es por alteza de ánimo;
el amante bebedor de heces no está atado a bienes ni rango.

Interpretación del fal

No te duela el juicio de quienes solo ven la superficie; nada saben de tu verdadero estado. Todo lo que ocurra en este camino es para tu bien, y no estás perdido. Busca la falta en ti, no en la gracia de Dios, que llega a todos. La puerta de la misericordia no tiene portero: avanza sincero y sin pretensiones, y no pienses en el rango.