Gazal 321: Aunque me he vuelto viejo, cansado de corazón y sin fuerzas
هر چند پیر و خستهدل و ناتوان شدم
هر گه که یاد روی تو کردم جوان شدم
شکر خدا که هر چه طلب کردم از خدا
بر منتهای همت خود کامران شدم
ای گلبن جوان! بر دولت بخور که من
در سایهٔ تو بلبل باغ جهان شدم
اول ز تحت و فوق وجودم خبر نبود
در مکتب غم تو، چنین نکتهدان شدم
قسمت حوالتم به خرابات میکند
هر چند کاینچنین شدم و آنچنان شدم
آن روز بر دلم در معنی گشوده شد
کز ساکنان درگه پیر مغان شدم
در شاهراه دولت سرمد به تخت بخت
با جام می به کام دل دوستان شدم
از آن زمان که فتنهٔ چشمت به من رسید
ایمن ز شر فتنهٔ آخرزمان شدم
من پیر سال و ماه نیم، یار بیوفاست
بر من چو عمر میگذرد پیر از آن شدم
دوشم نوید داد عنایت که حافظا
بازآ که من به عفو گناهت ضمان شدم
Aunque me he vuelto viejo, cansado de corazón y sin fuerzas,
cada vez que recordé tu rostro me volví joven.
Gracias a Dios que en todo lo que pedí a Dios
logré mi deseo hasta el límite de mi aspiración.
Joven rosal, goza del fruto de tu fortuna, que a tu sombra
me hice ruiseñor del jardín del mundo.
Al principio nada sabía de lo bajo y lo alto de la existencia;
en la escuela de la pena por ti me hice tan entendido en sutilezas.
Lo que me tocó en suerte me remite una y otra vez a la taberna,
por más que me haya vuelto esto y aquello.
Aquel día se abrió a mi corazón la puerta del sentido
en que pasé a ser de los moradores de la corte del anciano mago.
Por el camino real de la fortuna eterna, hacia el trono de la suerte,
con la copa de vino fui según el deseo del corazón de los amigos.
Desde que me alcanzó la discordia de tus ojos,
estoy a salvo del mal de la discordia del fin de los tiempos.
No soy viejo por años y meses: es el amigo quien es infiel;
pasa junto a mí como la vida, y de eso me he vuelto viejo.
Anoche la gracia me dio la buena nueva: «Oh Hafez,
vuelve, que yo he salido fiadora del perdón de tu pecado.»
Interpretación del fal
Con todo tu cansancio, el recuerdo de quien amas te devuelve juventud y viveza. Lo que habías pedido a Dios ha sido concedido, y debes dar gracias. El dolor de este amor te ha hecho sabio y perspicaz. Si te sientes viejo y gastado, es por falta de cariño, no por el paso de los años. Ha llegado la buena nueva del perdón: vuelve y quédate tranquilo.